La mujer más anciana del mundo, que vivió hasta los 117 años, revela el alimento que comía todos los días para vivir tanto tiempo

Evita los ultraprocesados. Cuantos menos químicos y conservantes, mejor.

Mantén rutinas simples. Comer a la misma hora, dormir bien y moverse un poco cada día ayudan a equilibrar el cuerpo.

Cuida tu mente tanto como tu cuerpo. La tranquilidad, la gratitud y el sentido del humor también rejuvenecen.

Emma Morano nos dejó una lección poderosa: la verdadera receta de la longevidad está en la sencillez. No se trata de dietas de moda ni de suplementos milagrosos, sino de escuchar al cuerpo, respetar sus ritmos y alimentarlo con lo que realmente necesita.

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