Lasaña boloñesa al horno: la receta italiana original
La lasaña boloñesa al horno es la quintaesencia de la cocina emiliana y quizás uno de los platos italianos más queridos . Rica, aromática e irresistible, captura toda la calidez de los domingos en familia: capas de pasta fresca al huevo, ragú de carne cocinado a fuego lento, bechamel aterciopelada y una pizca de queso parmesano que se hornea a la perfección
.
Un plato reconfortante y atemporal que evoca la tradición boloñesa, pero también la paciencia y el cariño propios de la cocina casera . Prepararlo desde cero no es difícil: solo hay que seguir los secretos paso a paso que hacen que esta receta italiana original sea simplemente perfecta
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Ingredientes para 6 personas
Para el ragú boloñés
Carne picada de cerdo – 250 g
Carne picada de vacuno – 250 g
Zanahoria – ½, finamente picada
Apio – ½ tallo, picado
Cebolla – ½, finamente picada
Hoja de laurel – 1 hoja
Salvia – 1 hoja
Clavo – 1
Ajo – 1 diente
Salsa de tomate – 1 botella (aproximadamente 700 ml)
Vino blanco seco – ½ vaso
Aceite de oliva virgen extra – al gusto
Sal marina y pimienta negra – al gusto
Azúcar – una pizca (para corregir la acidez del tomate)
Para la salsa bechamel
Leche entera fresca – 500 ml
Mantequilla – 50 g
Harina 00 – 50 g
Sal y pimienta al gusto
Para la pasta fresca al huevo
Harina 00 – 400 g
Huevos enteros – 300 g (aproximadamente 4 huevos grandes)
Para ensamblar
Parmigiano Reggiano rallado – en abundancia
Salsa bechamel – la dosis completa preparada
Salsa boloñesa – toda la tanda preparada
Preparación paso a paso
Prepara ragú casero
El corazón de la lasaña a la boloñesa es el ragú , que debe cocinarse lentamente para liberar todo su aroma .
En una cacerola grande, calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Agregue la cebolla, el apio y la zanahoria picados y sofría a fuego lento durante 10 minutos.
Mezcla el ajo, las hojas de laurel, la salvia y los clavos de olor, dejando que se liberen los aromas.
Agrega la carne molida de res y de cerdo, revolviendo bien para desmenuzarla y dorarla uniformemente.
Mezclar con el vino blanco y dejar evaporar.
Vierta la salsa de tomate, agregue una pizca de azúcar, sazone con sal y pimienta y cocine a fuego lento durante al menos 2 horas (mejor 3 si tiene tiempo) .
El secreto es la paciencia: el ragú debe cocerse a fuego lento hasta que espese y adquiera un aroma delicioso.