Prepara la suave salsa bechamel
La salsa bechamel casera es lo que le da al plato su cremosidad y armonía .
- En una cacerola, derrita la mantequilla a fuego lento.
- Agregue la harina tamizada y mezcle enérgicamente hasta obtener un roux dorado.
- Vierta poco a poco la leche caliente, removiendo constantemente con un batidor para evitar grumos.
- Cocinar durante unos 5 minutos, hasta que la salsa espese.
- Añade sal y pimienta al gusto.
La salsa bechamel debe ser suave y blanda, no demasiado espesa: debe fluir fácilmente entre las capas de la lasaña.
Preparar la pasta fresca
- Coloca la harina en forma de fuente sobre una superficie de trabajo y vierte los huevos en el centro.
- Amasa con las manos hasta que la mezcla esté suave y elástica.
- Envuelve la masa en film transparente y déjala reposar durante 40 minutos.
- Extiende la masa con un rodillo o una máquina para pasta hasta obtener láminas finas, casi transparentes.
Si lo prefieres, puedes usar pasta fresca ya preparada, ¡pero la pasta casera le da una consistencia inigualable!
Montar la lasaña
Ahora llega la parte más gratificante: ¡crear las capas perfectas!
- Engrasa una bandeja de horno con un chorrito de aceite o una fina capa de salsa bechamel.
- Extienda una primera capa de pasta fresca, luego una de ragú, una de bechamel y una pizca de parmesano rallado.
- Continúa añadiendo capas hasta que se te acaben los ingredientes, manteniendo un buen equilibrio entre la salsa, la bechamel y la pasta.
- Termina con una generosa capa final de bechamel y parmesano, que formará una irresistible costra dorada al hornearse
.
El secreto de la abuela: vierte un poco de agua caliente en las esquinas de la sartén (aproximadamente medio vaso) antes de cocinar: esto ayudará a que la lasaña quede suave y jugosa
.
Cocina perfecta
Hornea la lasaña en el horno precalentado a 180 °C durante 30 minutos . En los últimos 10 minutos, enciende el grill para obtener una superficie gratinada y crujiente
.
Deja reposar la lasaña de 10 a 15 minutos antes de servirla: esto ayudará a que se compacte y sea más fácil de cortar.
Combinaciones perfectas
La lasaña a la boloñesa combina a la perfección con:
Sangiovese di Romagna DOC – para un maridaje clásico y armonioso.
Chianti – para un contraste vivo y aromático.
Chardonnay o Sauvignon Blanc – si prefieres un vino blanco fresco y afrutado.
Cómo conservar la lasaña boloñesa
- En el refrigerador: se conservarán hasta por 3 días, bien tapados.
- En el congelador: puedes congelarlos crudos o ya cocinados
.
- Si están crudas, envuélvalas en film transparente y cocínelas después de descongelarlas en el refrigerador.
- Si están cocinados, caliéntelos en el horno a 170 °C durante 20 minutos antes de servir.
Conclusión: el auténtico sabor de la tradición
La lasaña boloñesa al horno representa la esencia de la cocina italiana : tiempo, cuidado y amor envueltos en un solo plato
. Cada capa cuenta una historia de sabores auténticos y aromas hogareños, de manos amasando la masa y familias reunidas alrededor de una mesa exquisitamente puesta
.
Con esta receta original, podrás llevar a la mesa el verdadero sabor de Emilia, ese que huele a ragú a fuego lento, pasta hecha a mano y bechamel cremosa .
¡Disfruta de tu comida! —y recuerda: una buena lasaña no solo se mide por su sabor, sino también por la sonrisa de quienes la prueban
.