1. Infusión calmante para la tos
Remoje dos o tres hojas frescas (lavadas y picadas) en agua caliente durante unos diez minutos. Cuélelas y bébalas a sorbos lentamente. Esta infusión calmante puede ayudar a humedecer la garganta y aliviar la tos seca nocturna.
2. Cataplasma para las articulaciones cansadas
2. Cataplasma para las articulaciones cansadas
Triture unas cuantas hojas hasta formar una pasta suave y aplíquela sobre las articulaciones doloridas durante quince minutos antes de enjuagar. Perfecta después de la jardinería o una larga caminata. 3. Inhalación de vapor para respirar con facilidad
Hierve un poco de agua, añade tres o cuatro hojas e inhala el vapor con cuidado durante cinco minutos. Este sencillo truco puede ayudar a despejar las vías respiratorias.
4. Una hoja para masticar y aliviar la garganta
Mastica un trocito de hoja (de unos dos centímetros) y escupe la pulpa. El jugo forma una fina capa calmante sobre la garganta, un alivio suave para la irritación leve.