Agua tibia con una cucharada de aceite de oliva virgen extra
El aceite de oliva actúa como un lubricante intestinal natural, mientras que el agua tibia facilita su paso por el sistema digestivo.
Infusión de manzanilla y menta
Esta mezcla no solo ayuda a relajar el tracto intestinal, sino que también favorece una digestión más fluida y sin gases.
¿Por qué funcionan estas bebidas?
Hidratación matinal: después de 6-8 horas de sueño, el cuerpo necesita líquidos para reactivar todos sus procesos, incluido el intestinal.
Estimulación suave del intestino: los ingredientes como el limón, el aceite de oliva o el sorbitol de las ciruelas ayudan a activar el movimiento peristáltico.
Aporte de fibra y compuestos naturales: algunas de estas bebidas contienen fibras solubles que absorben agua y aumentan el volumen de las heces, facilitando su expulsión.
Hábitos que potencian los resultados
Establecé una rutina: intentar ir al baño a la misma hora cada día entrena al intestino.
No retengas las ganas: ignorar la necesidad de evacuar puede empeorar el estreñimiento.
Movete por la mañana: una caminata corta o estiramientos suaves ayudan a activar el tránsito intestinal.
Incluí más fibra en la dieta: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales son esenciales.
Reducí el estrés: la tensión emocional puede afectar el ritmo digestivo.
Consejos prácticos
Aprovechá el reflejo gastrocolónico: tomá tu bebida y desayuná a los 10–20 minutos (algo con fibra). Esa comida temprana “despierta” el intestino.
Rutina de 10 minutos (todas las mañanas):
1 vaso de agua tibia apenas te levantás.
Movete 5 minutos (caminar, estirar, subir y bajar escaleras).
Bebida elegida en ayunas de la lista.
Intentá ir al baño sin prisa (no más de 10 min).