5. Favorece la digestión
La cebolla es rica en fibra, especialmente inulina, un prebiótico que promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto mejora la salud digestiva y previene problemas como el estreñimiento.
6. Propiedades diuréticas y depurativas
Su alto contenido en agua y compuestos sulfurados le confieren propiedades diuréticas, ayudando a eliminar líquidos retenidos y toxinas del cuerpo, lo que también favorece la salud renal.
7. Beneficios para la piel y el cabello
Gracias a sus antioxidantes y vitaminas, como la C y la B6, la cebolla puede mejorar la salud de la piel, prevenir el envejecimiento prematuro y fortalecer el cabello, estimulando su crecimiento.
Conclusión:
La cebolla es mucho más que un ingrediente culinario: es un alimento funcional con múltiples beneficios para la salud. Incluirla regularmente en la dieta, ya sea cruda o cocida, puede ser una forma sencilla y natural de mejorar el bienestar general.