Son esenciales para las noches frescas: compactos, prácticos, eficientes… pero completamente incompatibles con una regleta. Los profesionales explican que los calefactores portátiles requieren mucha potencia desde el momento en que se encienden. Usar una regleta, sobre todo si ya está alimentando otros electrodomésticos, genera demasiada tensión. El equipo se sobrecalienta, pierde eficiencia y puede dañarse prematuramente. ¿La solución? Conéctalo siempre directamente a una toma de corriente específica para disfrutar de un calor suave y seguro.
Aparatos que producen calor: el mismo problema
Hervidores,
aparatos de peluquería (planchas, secadores de pelo),
minicalentadores o pequeños electrodomésticos auxiliares de cocina.
Estos aparatos se calientan muy rápido, lo que sobrecarga una regleta. Para un uso ocasional, la conexión directa sigue siendo la mejor opción.
Aparatos de alto consumo
Algunos aparatos no producen calor, pero requieren mucha energía:
Aspiradoras con cable,
aparatos de limpieza intensiva o de cuidado personal,
pequeños compresores o herramientas de bricolaje.
Incluso con un uso de solo unos minutos, su consumo suele ser demasiado alto para una regleta estándar. Una toma de corriente garantiza un suministro eléctrico estable y fiable.