Lava bien la remolacha, la zanahoria y la manzana para eliminar cualquier residuo de pesticidas.
Pela la remolacha y la zanahoria para facilitar su licuado.
Corta todos los ingredientes en trozos pequeños para que se mezclen mejor.
Coloca los ingredientes en la licuadora junto con el vaso de agua.
Licua durante unos minutos hasta obtener una mezcla homogénea.
Si lo deseas, cuela el jugo para obtener una textura más suave.
Agrega el jugo de limón y mezcla bien antes de consumir.