2 cucharadas de bicarbonato de sodio
Agua mineral o purificada (evita el agua del grifo)
Jugo de medio limón (solo si tu piel es grasa)
1/2 cucharada de miel (si tienes la piel seca)
Opcional: aloe vera, aceite de oliva o una aspirina triturada, según tus necesidades.
Preparación y aplicación: