- 1 lámina de masa quebrada o hojaldre
- 1 huevo batido (para barnizar)
Preparación
La preparación comienza derritiendo la mantequilla en una sartén a fuego medio. Se añade la cebolla picada y se cocina hasta que esté transparente, seguida del ajo, que debe saltearse brevemente para evitar que se queme.
A continuación, se incorpora la harina y se mezcla bien para formar un roux ligero. Poco a poco se agrega el caldo de pollo, removiendo constantemente hasta obtener una salsa espesa y homogénea. Se añade la leche o nata para aportar cremosidad.
Una vez lograda la salsa, se incorporan el pollo desmenuzado, las verduras y los condimentos. Se cocina unos minutos más hasta integrar todos los sabores.
La masa se corta en círculos y se coloca en moldes individuales. Se rellena con la mezcla de pollo y se cubre con otro círculo de masa o con tiras decorativas. Se barniza con huevo batido y se hornea a 180 °C durante 20–25 minutos, hasta que estén dorados.
Almacenamiento y presentación
Los mini pasteles de pollo pueden almacenarse en el refrigerador hasta por tres días en un recipiente hermético. También pueden congelarse antes o después de hornearse.
Para servir, se recomienda presentarlos calientes, acompañados de una ensalada fresca o verduras al vapor. Su tamaño individual los hace ideales para una presentación cuidada y atractiva.
Consejos
Es importante dejar reposar el relleno unos minutos antes de armar los pasteles para evitar que la masa se humedezca demasiado. Además, sellar bien los bordes ayudará a que mantengan su forma durante la cocción.
Opciones adicionales
Esta receta admite múltiples variaciones. Se pueden añadir champiñones salteados, maíz dulce o incluso queso rallado para un relleno más indulgente. También es posible sustituir el pollo por pavo o carne vegetal.
Para una versión más ligera, puede usarse leche evaporada baja en grasa y aumentar la cantidad de verduras.