Ciertos deportes. Participar en actividades deportivas de alto impacto, como trotar o correr, puede someter los pies a traumatismos repetitivos. Deformidades del pie. Las personas con juanetes, dedos en martillo, arcos altos o pie plano tienen un mayor riesgo de desarrollar neuroma de Morton.
Diagnóstico
El diagnóstico del neuroma de Morton se basa primero en una exploración física y posteriormente en una serie de pruebas, como radiografías para descartar posibles fracturas, ecografías y resonancias magnéticas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de los síntomas. Su médico probablemente le recomendará primero métodos conservadores. Posteriormente, podría pedirle que cambie su calzado para incluir soportes para el arco y almohadillas metatarsianas, que se ajustan al interior del zapato y ayudan a reducir la presión sobre el nervio.
Otro método consiste en inyecciones de esteroides en la zona dolorida. Si todo esto falla, se recomienda la cirugía: la presión sobre el nervio se puede aliviar cortando las estructuras cercanas, como el ligamento que une algunos huesos de la parte delantera del pie. De lo contrario, es posible que se pueda extirpar el nervio. Aunque la cirugía suele ser exitosa, el procedimiento puede causar entumecimiento permanente en los dedos afectados.