Tenía poco de ricotta en la nevera, muchas ganas de algo dulce y ninguna voluntad de estropearlo todo: así nació este bizcocho proteico que ahora hago todas las semanas.
No sé ustedes, pero siempre he tenido una relación complicada con los dulces: me encantan, me reconfortan, pero en cuanto termino de comerlos, me siento culpable. Así que no, paso horas buscando alternativas más ligeras y “artesanales” que satisfagan sin demasiada culpa. Este pastelito nació así como así. Tenía ricotta en la nevera, dos cucharadas … Read more