8. Enrolla firmemente desde el borde inferior hacia arriba, apretando en cada vuelta para evitar huecos. Sella el cierre pellizcando y coloca el cilindro con la unión hacia abajo. Dobla ligeramente las puntas hacia abajo para un acabado limpio.
9. Pincha la superficie con un palillo en 6–8 puntos para que escape el vapor y no se abra en el horno.
10. Segundo levado: coloca en bandeja con papel de horno, cubre y deja levar 30–40 minutos hasta que se note hinchado al tacto.
11. Barniza con huevo batido mezclado con la leche. Hornea a 180 °C durante 35–40 minutos hasta dorado. Si dora rápido, cubre con papel de aluminio los últimos 10 minutos.
12. Nada más salir, puedes pincelar con miel o melaza para un brillo clásico. Enfría sobre rejilla al menos 20–30 minutos antes de cortar para que asiente la miga.
13. Corte y servicio: usa cuchillo de sierra y rebana de 1,5–2 cm. Queda perfecto templado. Conserva envuelto a temperatura ambiente 1–2 días o congela en rebanadas. Para reavivar, calienta 5–7 minutos a 160 °C.