Añade jamón cocido o speck entre las capas para una versión más contundente.
Sustituye la mozzarella por queso fibroso o provolone ahumado para un sabor más intenso.
Para una versión vegana, usa bechamel y quesos vegetales.
La parmesana de calabacín blanco y patata es una receta versátil, deliciosa y fácil de preparar. Perfecta para almuerzos familiares, bufés o cenas ligeras, es una alternativa deliciosa que encantará a todos con su sabor cremoso y delicado. ¡Un plato que demuestra cuánto sabor tiene incluso sin salsa!