Una vez que la masa esté bien integrada y suave, divídela en dos porciones: una un poco más grande para la base y otra más pequeña para formar las tiras de enrejado.
Estirado de la masa:
En una superficie ligeramente enharinada, estira la porción más grande de la masa con un rodillo hasta que alcance un grosor de aproximadamente medio centímetro.
Coloca la masa estirada en un molde para tarta previamente engrasado, asegurándote de cubrir bien el fondo y los bordes. Recorta el exceso de masa que sobresalga del molde para lograr un acabado limpio.
Preparación del relleno:
Corta el dulce de membrillo en cubos pequeños y colócalo en una cacerola a fuego medio-bajo junto con un par de cucharadas de agua. Remueve constantemente hasta que el dulce se derrita y forme una pasta suave y fácil de untar. Este paso es esencial para obtener un relleno cremoso y homogéneo.
Una vez derretido, vierte el dulce sobre la base de masa en el molde y distribúyelo uniformemente con una espátula, asegurándote de cubrir toda la superficie.
Enrejado de la pasta frola:
Con la porción de masa restante, estira y corta tiras de aproximadamente un centímetro de ancho. Coloca las tiras sobre el relleno, formando el clásico enrejado de la pasta frola. Para un mejor acabado, presiona ligeramente las tiras en los bordes de la masa base, asegurándote de que estén bien adheridas.
Horneado:
Precalienta el horno a 180°C y hornea la pasta frola durante 30-35 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente. Es importante no sobrecocinarla para que la masa no se reseque y pierda su suavidad característica.
Una vez lista, retira la tarta del horno y déjala enfriar completamente antes de desmoldarla y cortarla. Esto permite que el relleno se asiente y las porciones sean más fáciles de servir.
Variaciones Populares de la Pasta Frola con Aceite
La pasta frola con aceite es extremadamente adaptable, y existen numerosas formas de personalizar esta receta para ajustarla a diferentes preferencias. Aquí te presento algunas de las variaciones más populares:
Pasta Frola de Batata:
Esta es una de las variaciones más tradicionales. En lugar de usar dulce de membrillo, opta por dulce de batata. El dulce de batata tiene un sabor más suave y dulce, lo que lo convierte en una opción ideal para quienes prefieren un postre menos ácido.
La preparación del dulce es similar: derrítelo con un poco de agua en una cacerola hasta obtener una consistencia cremosa. Luego, extiende este relleno sobre la base de masa antes de añadir el enrejado. Esta versión es perfecta para aquellos que buscan un sabor más suave y dulce.
Pasta Frola con Chocolate:
Si eres amante del chocolate, esta variación es para ti. Puedes mezclar el dulce de membrillo o batata con chocolate derretido antes de esparcirlo sobre la base de la masa, o bien añadir una capa de chocolate directamente sobre el relleno.
Otra opción es crear un enrejado de chocolate fundido sobre el relleno, lo que le dará un toque visualmente atractivo y un sabor delicioso. Esta versión es ideal para quienes disfrutan de un postre más indulgente y rico.
Pasta Frola Vegana:
Para adaptar la receta a una dieta vegana, simplemente sustituye el huevo por un equivalente vegetal, como puré de manzana, plátano maduro o semillas de chía mezcladas con agua. Asegúrate de usar un aceite vegetal adecuado para dietas veganas.