Extracto de vainilla: Dos cucharaditas intensifican todos los sabores del pastel. La vainilla pura ofrece mejor sabor que las versiones artificiales, aunque ambas funcionan. Experimenta con extracto de almendra para un giro diferente, o incorpora ralladura de cítricos para notas frescas.
Sal: Una pizca pequeña equilibra los sabores y realza el dulzor sin hacerse notar.
Las medidas exactas y proporciones precisas están detalladas al final del artículo en un formato fácil de imprimir para tener a mano mientras horneas.
El proceso de preparación explicado
El proceso de preparación explicado
Hornear este pastel sigue una secuencia lógica que, una vez dominada, se vuelve casi automática. Cada paso cumple un propósito específico en la creación del resultado final perfecto.
Preparación del horno y molde: Comienza precalentando el horno a 180°C. Este paso no debe tomarse a la ligera; un horno correctamente precalentado garantiza que el pastel comience a cocinarse inmediatamente, desarrollando esa estructura esponjosa característica. Mientras el horno alcanza temperatura, prepara tu molde de 22-24 cm engrasándolo generosamente con mantequilla o aceite en aerosol. Espolvorea un poco de harina sobre la superficie engrasada y golpea suavemente para eliminar el exceso. Este proceso previene que el pastel se pegue, facilitando un desmoldado limpio.
Cremado inicial: En un recipiente amplio, bate la mantequilla a temperatura ambiente durante aproximadamente un minuto hasta que se vuelva cremosa. Añade gradualmente el azúcar mientras continúas batiendo. Este proceso, conocido como cremado, debe continuar durante 3-4 minutos hasta que la mezcla se torne pálida y esponjosa. Lo que sucede aquí es fascinante: los cristales de azúcar crean pequeñas burbujas de aire en la mantequilla, que luego se expandirán en el horno creando esa textura ligera que buscamos.
Incorporación de huevos: Agrega los huevos uno a uno, asegurándote de que cada uno se integre completamente antes de añadir el siguiente. Bate bien después de cada adición. Si añades todos los huevos simultáneamente, la emulsión puede romperse, resultando en una textura menos uniforme. Este paso debe tomar aproximadamente 2-3 minutos en total. La mezcla se verá más líquida ahora, lo cual es perfectamente normal.
Adición de líquidos aromáticos: Vierte la leche y el extracto de vainilla, mezclando suavemente hasta incorporar. No te alarmes si la mezcla parece cortada en este punto; todo se unificará cuando añadas los ingredientes secos.
Preparación de ingredientes secos: En un recipiente separado, tamiza juntos la harina, el polvo de hornear y la sal. El tamizado cumple dos funciones importantes: elimina grumos y airea la harina, lo que contribuye a un pastel más ligero. Además, garantiza que el polvo de hornear se distribuya uniformemente, evitando esas desagradables bolsas de sabor amargo que aparecen cuando el leudante se concentra en áreas específicas.