2 cucharadas de miel o endulzante de preferencia: La miel no solo endulza naturalmente el pastel, sino que también aporta enzimas, antioxidantes y propiedades antimicrobianas. Su consistencia ayuda a mantener la humedad del pastel y su sabor complejo complementa perfectamente los sabores frutales. Puede sustituirse por jarabe de arce, stevia o cualquier endulzante de preferencia.
1 cucharadita de polvo para hornear: Este agente leudante es esencial para lograr la textura esponjosa y ligera característica de este pastel. Reacciona con los ácidos naturales presentes en los ingredientes, creando pequeñas burbujas de dióxido de carbono que aligeran la masa y proporcionan el volumen deseado.
1 pizca de canela en polvo: La canela añade calidez aromática y un sabor especiado que complementa perfectamente la dulzura de las frutas. Además de su valor gustativo, la canela posee propiedades antioxidantes y puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre, potenciando los beneficios saludables del pastel.
1 pizca de sal: Aunque pueda parecer insignificante, la sal es crucial para realzar todos los sabores del pastel. Equilibra la dulzura, intensifica los sabores frutales y mejora la textura general del producto final, actuando como un potenciador natural del sabor.
Preparación
Etapa 1: Preparación inicial y precalentamiento Comienza precalentando el horno a 180°C, asegurándote de que alcance esta temperatura antes de introducir el pastel. Este paso es fundamental para garantizar una cocción uniforme desde el primer momento. Mientras el horno se calienta, prepara un molde redondo de aproximadamente 22-24 centímetros de diámetro, engrasándolo ligeramente con aceite vegetal o mantequilla, y espolvoreando con un poco de harina de avena para evitar que el pastel se adhiera.
Etapa 2: Preparación de frutas y verduras Lava cuidadosamente las manzanas bajo agua corriente, frotándolas suavemente para eliminar cualquier residuo. Retira el corazón y las semillas, pero mantén la piel si las manzanas son orgánicas, ya que aporta fibra adicional y nutrientes. Córtalas en cubos pequeños de aproximadamente 0.5 centímetros para asegurar una distribución uniforme en el pastel. Para las zanahorias, pélalas completamente y rállalas finamente utilizando un rallador de agujeros medianos, creando hebras que se integren perfectamente en la masa.
Etapa 3: Mezcla de ingredientes secos En un tazón grande, combina los copos de avena, el polvo para hornear, la canela y la sal. Mezcla estos ingredientes secos con una cuchara de madera hasta lograr una distribución homogénea. Esta mezcla previa asegura que el agente leudante y las especias se distribuyan uniformemente, evitando zonas con diferentes intensidades de sabor o textura.
Etapa 4: Preparación de la mezcla húmeda En un tazón mediano, bate enérgicamente los huevos hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa. Incorpora la miel o el endulzante elegido, batiendo constantemente hasta crear una emulsión perfecta. La temperatura de los huevos debe ser ambiente para facilitar la integración con los demás ingredientes.
Etapa 5: Combinación final Añade las manzanas picadas y las zanahorias ralladas a los ingredientes secos, mezclando suavemente para cubrir las frutas y verduras con la mezcla de avena. Posteriormente, incorpora la mezcla de huevos y miel, utilizando movimientos envolventes para evitar desarrollar demasiado las proteínas del huevo, lo que podría resultar en un pastel gomoso.
Etapa 6: Horneado y finalización Vierte la mezcla en el molde preparado, distribuyéndola uniformemente con una espátula. Nivela la superficie suavemente sin compactar demasiado la masa. Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que la superficie esté dorada y un palillo insertado en el centro salga limpio o con apenas unas migas húmedas adheridas. Permite que el pastel se enfríe completamente en el molde antes de desmoldarlo para mantener su estructura intacta.
Variantes
Versión con frutos secos: Incorpora 50 gramos de nueces picadas, almendras laminadas o avellanas tostadas para añadir textura crujiente y grasas saludables. Los frutos secos complementan perfectamente los sabores frutales y aumentan significativamente el valor nutricional del pastel, aportando proteínas vegetales, vitamina E y minerales esenciales.
Pastel con especias aromáticas: Enriquece la mezcla con media cucharadita de jengibre molido, una pizca de nuez moscada y un toque de cardamomo para crear un perfil de sabor más complejo y aromático. Esta combinación de especias evoca los sabores tradicionales de la repostería otoñal e invernal.
Versión con yogur: Sustituye uno de los huevos por dos cucharadas de yogur griego natural para obtener una textura más húmeda y añadir probióticos beneficiosos. El yogur también aporta proteínas adicionales y reduce ligeramente las calorías totales del pastel.