Probablemente hayas oído hablar de la dieta baja en carbohidratos y alta en grasas, tan popular entre actores y modelos, y con razón: ofrece una nutrición adecuada con alimentos integrales, a la vez que mantiene al cuerpo quemando grasa como combustible. Es una excelente opción, ya que permite perder grasa prácticamente sin esfuerzo. Pero, ¿dónde encaja la palabra “cetogénica” en este contexto?
Bueno, cetogénico proviene de la palabra “cetosis”, que es un estado en el que el cuerpo descompone las moléculas de grasa en cetonas para obtener energía. Este estado se logra mediante una ingesta muy baja de carbohidratos y una ingesta de grasas superior a la normal. El estado “normal” del metabolismo se llama “glucólisis”, donde los carbohidratos se queman para obtener energía. En resumen, cuando el cuerpo está en modo de quema de carbohidratos, utilizará todos los carbohidratos disponibles para obtener energía antes de que lleguen a la grasa almacenada. En cetosis, el cuerpo está preparado para quemar grasa, lo cual es una gran noticia para cualquiera que intente adelgazar.
Beneficios de la cetosis
Al reducir significativamente la ingesta de carbohidratos, podemos reducir drásticamente la resistencia a la insulina, precursora de la diabetes tipo 2. Además, las dietas bajas en carbohidratos, junto con el ejercicio, pueden ser muy eficaces para aliviar los síntomas y la progresión de la diabetes tipo 2. Además, la cetosis en sí misma suprime el apetito, lo que significa que el hambre se controlará de forma natural, aumentando el déficit calórico y acelerando la pérdida de grasa.
Cómo empezar.