El sésamo contiene aceites naturales que ayudan a suavizar las vías respiratorias, mientras que la miel actúa como un expectorante natural, reduciendo la irritación en la desfiladero y facilitando la expulsión de flemas.
2.2. Fregado de pulmones y bronquios
La combinación de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios ayuda a desinflamar los bronquios y mejorar la oxigenación, ideal para personas que han estado expuestas a contaminación o humo.
2.3. Reducción de fiebre
El sésamo aporta minerales como el magnesio y zinc, que ayudan a regular la temperatura corporal, mientras que la miel refuerza el sistema inmune para combatir infecciones que generan fiebre.
2.4. Combate problemas respiratorios
Es útil en casos de bronquitis, resfriados recurrentes, asma leve y tos sequía o con flema, gracias a su energía calmante y protectora sobre el sistema respiratorio.
2.5. Exterminio de flemas
El calor de la bebida y las propiedades expectorantes de la miel ayudan a diluir las secreciones acumuladas en las vías respiratorias.
2.6. Prevención y alivio de la enfriamiento