Qué sucede: El cumplimiento de los horarios es fundamental para medicamentos como anticoagulantes, insulina, antihipertensivos o medicamentos para la tiroides. Los cambios de zona horaria provocan omisiones o dosis duplicadas.
Riesgos: sangrado o trombosis por anticoagulantes mal dosificados; hipo/hiperglucemia; descompensación tiroidea.
Cómo reducir el riesgo: un plan de ajuste de horario escrito y validado por su médico, un organizador de pastillas con alarmas, medicamentos siempre en el equipaje de mano y recetas digitales traducidas.
5) Más caídas y confusión en entornos desconocidos
Qué sucede: Hoteles y calles desconocidos (iluminación, escalones, suelos resbaladizos) + jet lag = triplicación del riesgo de caídas. El esfuerzo cognitivo adicional reduce la atención.
Cómo reducir el riesgo: Permanezca en la planta baja o use un ascensor, apóyese en las barras del baño, use zapatos antideslizantes, asegúrese de tener una ruta despejada al baño por la noche y use un bastón o un andador si ya usa uno.
6) Impacto económico y logístico de una emergencia en el extranjero
Qué sucede: Cobertura limitada para condiciones preexistentes, pagos por adelantado, barreras lingüísticas y evacuaciones médicas muy costosas.
Cómo reducir el riesgo: Si va a viajar, verifique por escrito la cobertura de condiciones preexistentes, copagos, límites de evacuación y la red de hospitales; registre su viaje en la embajada y lleve un resumen médico en su idioma y en inglés.
¿Eso significa que no puedes viajar?
No. Significa viajar de manera diferente:
Prefiere destinos cercanos (3–4 horas) y climas templados.
Elija viajes por carretera con paradas cada 90 minutos.
Considere cruceros con servicios médicos a bordo si su médico lo aprueba.
Planifique para las temporadas intermedias (evite temperaturas extremas y multitudes).
Consejos prácticos antes de decidir: