La mayoría de los jeans actuales no están hechos 100 % de algodón. Suelen contener licra o elastano, lo que les da flexibilidad y un ajuste favorecedor. Desafortunadamente, estas fibras son extremadamente sensibles al calor. Las altas temperaturas en la lavadora o secadora deterioran la licra. Cuando esto sucede, las fibras de algodón circundantes se desplazan y se deforman de forma desigual. En lugar de encogerse uniformemente como el algodón puro, la mezclilla elástica desarrolla ondulaciones y arrugas aleatorias.
Una vez que las fibras elásticas se dañan, el cambio es permanente; no hay forma de restaurar la tela por completo.
El lavado excesivo empeora la situación. No es necesario lavar los jeans después de cada uso, y los lavados frecuentes aceleran la degradación de las fibras y arruinan su forma.
2. La lavadora estira y retuerce la tela
Incluso sin calor excesivo, la lavadora en sí misma puede causar problemas. Los jeans no se remojan simplemente en agua, sino que se sacuden, retuercen y se estiran en múltiples direcciones.
Sobrecargar la lavadora empeora la situación. Cuando la ropa está demasiado apretada, la mezclilla se estira de forma desigual al enredarse con otras prendas.
La mezclilla elástica es especialmente vulnerable cuando está mojada y es pesada. Distintas zonas se secan con distintos niveles de tensión, lo que da lugar a esa característica apariencia ondulada y ondulada una vez secas.
Cómo evitar las ondulaciones en los jeans
Lava los jeans del revés con un ciclo suave y frío.
Evita sobrecargar la lavadora.
Evita la secadora o usa solo la temperatura baja.
Lava los jeans con menos frecuencia.
Tíralos en posición horizontal o al aire libre siempre que sea posible.