En la mayoría de los locales de McDonald’s, el rendimiento se supervisa constantemente. No solo por gerentes o supervisores regionales, sino también por evaluadores externos, conocidos como compradores misteriosos. Estos evaluadores evalúan todo, desde la precisión de los pedidos y la rapidez del servicio hasta la temperatura de los alimentos, la limpieza y la amabilidad del personal. Sus informes afectan directamente las calificaciones de la tienda, las bonificaciones, las evaluaciones internas y, a veces, incluso la estabilidad laboral de la gerencia.
Aquí está el detalle clave que muchos clientes desconocen: los compradores misteriosos deben conservar sus recibos como comprobante de compra. Ese recibo confirma la hora, el número de pedido y los artículos exactos comprados. Sin él, su evaluación no cuenta.