Limpieza sin químicos: El vapor se basa en agua (y vinagre si es necesario), lo que elimina los limpiadores fuertes y los vapores fuertes.
Menos frotado: El vapor suaviza la suciedad, lo que facilita la limpieza.
Resultados rápidos: Solo 20 a 30 minutos de vaporización seguidos de una limpieza rápida. Suave con las superficies: El vapor no daña el esmalte ni los acabados metálicos.
Más seguro para su hogar: Sin olores tóxicos, ideal para familias y mascotas.
Consejos útiles para obtener los mejores resultados
Limpie con frecuencia: La limpieza con vapor regular previene la acumulación de grasa.
Use vinagre para la grasa: Especialmente útil para hornos con mucho uso.
Retire o limpie las rejillas con vapor: Retire las rejillas para limpiarlas por separado o límpielas con vapor junto con el horno.
Proteja los elementos calefactores: Evite el contacto directo con agua o vapor cerca de componentes eléctricos.
Con este método, limpiar el horno ya no será una tarea temida. La limpieza con vapor ofrece una forma rápida, ecológica y eficaz de mantener su horno impecable con el mínimo esfuerzo.