Solo con escuchar su nombre ya se siente un poco de escalofrío: la viuda negra. Se trata de una de las arañas más conocidas y temidas, no solo por su aspecto inconfundible con ese abdomen negro brillante y la famosa marca roja en forma de reloj de arena, sino también por la potencia de su veneno. Aunque no todas sus mordidas son mortales, sí pueden ser bastante peligrosas, sobre todo para niños, adultos mayores y personas con problemas de salud.
Ahora bien, lo primero que hay que decir es que estas arañas no buscan atacar. Normalmente muerden solo si se sienten acorraladas o amenazadas. Aun así, es importante saber cómo actuar, porque los síntomas pueden aparecer rápidamente y en ocasiones volverse intensos.
Cómo reconocer la mordida
Lo curioso es que muchas veces la mordida inicial puede sentirse como un simple pinchazo o ni siquiera se percibe. Pasados unos minutos, en la zona afectada se presenta dolor que va aumentando de intensidad, acompañado de enrojecimiento e hinchazón. A veces aparecen dos pequeños puntos rojos, que corresponden a los colmillos de la araña. Pero el verdadero problema empieza cuando el veneno comienza a hacer efecto en el sistema nervioso.
Síntomas más comunes
Entre los signos que suelen aparecer están los calambres musculares, sudor excesivo, dolor abdominal e incluso dificultad para respirar en casos graves. También pueden presentarse mareos, dolor de cabeza y náuseas. Estos síntomas no deben tomarse a la ligera, porque el veneno de la viuda negra contiene neurotoxinas que afectan la comunicación entre los nervios y los músculos.

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