Evgueni Cházov, médico soviético, cardiólogo de renombre y figura central en la medicina del siglo XX, vivió 92 años sin enfermarse, sin rendirse al cansancio y sin quejarse de la vida. Su secreto no estaba en dietas milagrosas ni en rutinas modernas, sino en algo mucho más profundo y sencillo: cómo vivir en paz consigo mismo y con su entorno.
Cházov no solo escuchó miles de corazones en su carrera, también entendió el suyo. Y lo que compartió hasta sus últimos días, fue una visión del bienestar basada en la calma, el perdón, la honestidad y, sobre todo, en el propósito.