3. Instrucciones
Preparar los dumplings: Hervir las papas en agua con sal hasta que estén tiernas. Triturarlas bien mientras estén calientes y dejarlas enfriar un poco. Mezclar el huevo, la harina, la sal y la nuez moscada hasta formar una masa suave.
Formar y hervir: Formar bolitas redondas con la masa. Colocarlas en una olla con agua hirviendo a fuego lento con sal. Una vez que floten, cocinar de 2 a 3 minutos más y luego retirarlas con una espumadera.
Dorar para obtener una textura más auténtica: Para un acabado auténtico, calentar mantequilla en una sartén grande y dorar los dumplings hervidos hasta que estén dorados y crujientes por ambos lados.
Repollo salteado: En la misma sartén, sofreír la cebolla y el repollo rallado hasta que el repollo se ablande y empiece a caramelizarse.
Cocer la salsa a fuego lento: Agregar el ajo, el caldo y la crema de leche. Dejar que la salsa se cocine a fuego lento y espese durante 5 a 8 minutos.
Mezcla: Regrese los dumplings sellados a la sartén, cubriendo con la salsa cremosa de col.
Sirva: Decore con tomillo fresco y sirva caliente directamente del tazón.
4. Variaciones
Infusión de tocino: Saltee speck o tocino en cubos con la cebolla para obtener un ahumado intenso tradicional.
Torta de alcaravea: Añada una cucharadita de semillas de alcaravea al repollo para facilitar la digestión y añadir un toque aromático alemán clásico.
Dumplings de queso: Mezcle 1/2 taza de queso Gruyère o Emmental rallado con la masa de los dumplings para una versión aún más deliciosa.
5. Presentación y almacenamiento
Presentación: Este plato es increíblemente saciante por sí solo, pero también es un acompañamiento magnífico para un Sauerbraten o cerdo asado.
Almacenamiento: Guarde las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días.
Recalentar: Calentar en una sartén con un chorrito de leche o caldo para diluir la salsa y conservar la textura de los dumplings.
6. Beneficios
Alto en vitamina C: La col es una excelente fuente de vitamina C y fibra.
Energía sostenible: Los carbohidratos complejos de los dumplings de patata proporcionan energía duradera.
Apto para vegetarianos: Se pueden preparar fácilmente en un formato completamente vegetariano usando caldo de verduras.
7. Historia de los dumplings y la col en Alemania
La combinación de la col (kohl) y los dumplings (klöße o knödel) es fundamental en la historia culinaria alemana, especialmente en las regiones de Baviera y Turingia. Históricamente, la patata y la col eran los principales cultivos que se podían almacenar de forma fiable en sótanos durante el invierno, lo que los hacía esenciales para la supervivencia.
Los dumplings de patata evolucionaron significativamente en el siglo XVIII, cuando la patata se convirtió en un alimento básico en todos los estados federados alemanes. Cada región desarrolló sus propias técnicas específicas: los dumplings de Turingia son famosos por usar una mezcla de papas crudas y cocidas, mientras que las versiones bávaras suelen preferir una base de papa más suave y completamente cocida. El acabado “sellado” que se observa en las variantes modernas probablemente surgió como una forma de recalentar los dumplings sobrantes al día siguiente, convirtiéndose con el tiempo en una textura preferida por derecho propio.
La col se cultiva en Europa desde la época griega y romana, pero los alemanes perfeccionaron el arte de la cocción lenta y la fermentación. Ya sea servida fresca en una salsa cremosa o fermentada como chucrut, la col aportaba la acidez necesaria para equilibrar los dumplings, pesados y ricos en almidón. Hoy en día, este plato sigue siendo un símbolo de Gemütlichkeit (el concepto alemán de calidez, comodidad y pertenencia), presente en todas partes, desde las tabernas rústicas de los pueblos hasta las mesas familiares modernas.