Tienes toda la razón. Una buena salsa blanca (o bechamel) es una de esas recetas fundamentales en la cocina, tan versátil que se convierte en la base de innumerables platos deliciosos. Es mucho más fácil de hacer de lo que parece, y el resultado es una salsa increíblemente cremosa que combina con casi todo.
Aquí te presento la receta básica, junto con algunas variaciones para que la adaptes a tus platos favoritos.
Receta de Salsa Blanca Básica (Bechamel)
Esta es la base perfecta. Con solo tres ingredientes principales, puedes crear una salsa suave, sin grumos y lista para usar en lo que desees.
Ingredientes:
50 g de mantequilla
50 g de harina de trigo
500 ml de leche (entera para más cremosidad)
Sal y pimienta blanca al gusto
Una pizca de nuez moscada
Paso a paso: