Etapa 2: Coloque la cacerola sobre fuego alto y lleve el agua a ebullición completa. Una vez que el agua hierva vigorosamente con burbujas grandes y constantes, apague inmediatamente el fuego y retire la cacerola de la hornilla. Tape la cacerola herméticamente con su tapa y deje reposar los huevos en el agua caliente durante 10 a 12 minutos. Este método de cocción residual produce huevos perfectamente cocidos con yemas cremosas y sin el anillo verde grisáceo que a veces aparece cuando se hierven demasiado tiempo.
Etapa 3: Mientras los huevos reposan en el agua caliente, prepare un baño de agua helada en un tazón grande llenándolo con abundante agua fría y varios cubitos de hielo. Después de los 10-12 minutos de reposo, transfiera inmediatamente los huevos al baño de agua helada utilizando una espumadera o pinzas. Este choque térmico detiene instantáneamente el proceso de cocción y facilita enormemente el pelado posterior. Deje los huevos en el agua helada durante al menos 5 minutos hasta que estén completamente fríos al tacto.
Etapa 4: Una vez fríos, pele cuidadosamente los huevos bajo un chorro suave de agua fría, lo cual ayuda a separar la cáscara de la clara. Comience golpeando suavemente cada huevo contra una superficie dura para crear pequeñas grietas alrededor de toda la cáscara, luego pélelos comenzando desde el extremo más ancho donde generalmente hay una bolsa de aire. Los huevos pelados deben quedar completamente limpios, blancos y lisos, sin trozos de cáscara adheridos.
Etapa 5: Ahora prepare la ensalada de huevo. Coloque los huevos pelados en un tazón mediano y pique de forma grosera utilizando un cuchillo afilado, o machaque con un tenedor según la textura que prefiera. Algunas personas disfrutan de trozos más grandes de huevo que proporcionen textura distintiva, mientras que otras prefieren una consistencia más uniforme y cremosa similar a una pasta. No hay respuesta correcta; simplemente ajuste según su gusto personal.
Etapa 6: Añada al tazón con los huevos picados las 3 a 4 cucharadas de mayonesa, comenzando con la menor cantidad y añadiendo más si desea una ensalada más cremosa. Incorpore la cucharadita de mostaza amarilla o Dijon si decide usarla; la mostaza añade un contraste de sabor maravilloso que muchos consideran esencial. Agregue también la cebolla finamente picada y el apio si opta por incluirlos para añadir textura crujiente y sabor adicional.
Etapa 7: Sazone generosamente la ensalada con sal y pimienta negra recién molida al gusto. Añada la pizca de pimentón si desea ese toque de color y sabor ahumado característico. Si utiliza hierbas frescas como perejil o eneldo, incorpórelas en este momento. Mezcle todos los ingredientes suavemente pero completamente con una cuchara o espátula hasta que la mayonesa cubra uniformemente todos los trozos de huevo y la mezcla adquiera una consistencia cremosa y homogénea.