Mejoran la digestión: Estimulan el tránsito intestinal y alivian el estreñimiento.
Combaten infecciones: Tienen efectos antibacterianos, antifúngicos y antiparasitarios.
Fortalecen el sistema inmune: Elevan las defensas del organismo.
Previenen el envejecimiento prematuro: Gracias a sus antioxidantes.
Receta 1: Infusión simple de semillas de moringa
Ingredientes:
6 semillas de moringa peladas
1 taza de agua (250 ml)
Miel pura (opcional)
Jugo de medio limón (opcional)
Preparación:
Pela y machaca las semillas ligeramente.
Colócalas en una taza con agua caliente.
Deja reposar 10 minutos.
Agrega miel y limón si deseas.
Cuela y bebe lentamente.
Modo de consumo:
En ayunas: 30 minutos antes del desayuno.
Duración: 7 días seguidos, descansa 3 días, y repite hasta completar 2 meses.
Alternativa: Puedes masticar una semilla cruda en ayunas diariamente.
Receta 2: Infusión fortalecida con jengibre y canela
Potencia los beneficios antioxidantes y antiinflamatorios.
Ingredientes:
5 semillas de moringa
1 rodaja de jengibre fresco (2 cm)
1 rama de canela o ½ cdta de canela en polvo