Problemas digestivos: la hinchazón, el estreñimiento, la acidez estomacal y otros trastornos digestivos pueden ser síntomas de un hígado que no está procesando adecuadamente los alimentos y las toxinas.
Problemas de la piel: La piel opaca, el acné persistente, el color amarillento o la picazón inexplicable pueden ser una señal de que el hígado no está haciendo su trabajo de desintoxicación.
Aumento de peso inexplicable: Un hígado sobrecargado puede ralentizar el metabolismo, lo que dificulta la pérdida de peso incluso cuando se lleva una dieta equilibrada y se hace ejercicio.
Dolor abdominal: Las molestias o el dolor en la parte superior derecha del abdomen pueden indicar que el hígado está inflamado o sobrecargado.
Cambios en las heces o la orina: La orina oscura, las heces pálidas o las heces con exceso de grasa pueden ser señales de que el hígado necesita atención.
Niveles elevados de colesterol o triglicéridos: Dado que el hígado regula los lípidos en la sangre, los niveles altos de colesterol o triglicéridos pueden indicar un funcionamiento deficiente del hígado.Lleve una dieta equilibrada: Incluya alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras. Evite los alimentos procesados, los alimentos fritos y los que tienen un alto contenido de azúcar y grasas saturadas.Mantente hidratado: Beber suficiente agua es fundamental para que el hígado elimine toxinas de forma eficiente. Se recomienda consumir al menos 8 vasos de agua al día.
Incluye alimentos desintoxicantes: Alimentos como las alcachofas, la remolacha, el brócoli, el ajo, el jengibre y el limón tienen propiedades que ayudan a limpiar y fortalecer el hígado.