Imagínate que discutes intensamente y, sin saberlo, eso desencadena una reacción biológica que debilita tu sistema inmunológico durante cinco horas. No es una exageración, sino una realidad respaldada por la ciencia.
Las emociones intensas, como el enojo, no solo alteran tu estado de ánimo, también modifican el equilibrio químico de tu cuerpo, afectando cómo tu sistema inmunitario responde ante virus, bacterias o inflamaciones.
Un estudio publicado en Psychological Bulletin reveló que incluso estresores breves, como una discusión o un momento de frustración, pueden alterar de forma significativa las funciones inmunológicas, debilitándolas durante horas.
Leer Más: ¿Por qué gritamos cuando nos enojamos?
Enojo y sistema inmunológico
De acuerdo al meta-análisis publicado en Psychological Bulletin, las emociones intensas como el enojo activan vías fisiológicas que alteran las funciones inmunes, incluso cuando su duración es breve. Esta reacción, aunque natural, tiene un costo.
El estudio analizó más de 300 investigaciones durante tres décadas y concluyó que los estresores agudos de corta duración pueden provocar una disminución de la inmunidad celular, clave para combatir virus, y un aumento de procesos inflamatorios.
Cuando una persona se enoja, su cuerpo libera adrenalina y cortisol. Estas hormonas movilizan energía para una reacción de lucha o huida, pero también suprimen temporalmente funciones del sistema inmunitario, debilitándolo hasta por cinco horas.