En un bol, bate los huevos con la sal y la pimienta.
Añade el calabacín rallado, el pimiento picado, el queso rallado, la levadura y, por último, la harina.
Mezcla todo bien con una cuchara o espátula: la masa quedará espesa pero suave.
Vierte la mezcla en moldes para muffins o en cápsulas de papel ligeramente engrasados.
Hornear en horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante unos 25 minutos. Deben estar dorados por encima.
Dejar enfriar y… ¡listo! Están ricos calientes, templados o incluso fríos al día siguiente.
Conservación
Puedes conservarlos durante 2 días bajo una cúpula de cristal o en un recipiente a temperatura ambiente.
Si lo deseas, también puedes congelarlos (una vez fríos): simplemente caliéntalos durante 5 minutos en el horno o en una sartén.
¿Cuáles son los ingredientes para los muffins salados de calabacín y queso?
Ingredientes: 1 calabacín mediano rallado, 150 g de queso rallado, 2 huevos, 125 g de harina tipo 1 o 2, 1/4 de pimiento rojo picado fino, 5 g de levadura instantánea para tartas saladas, 1 cucharadita de sal y 1 cucharadita de pimienta negra.
¿Cuánto tiempo se tarda en hacer los muffins salados de calabacín y queso? Se preparan en 10 minutos y se hornean en 25 minutos, lo que hace un total de 35 minutos.
¿Cómo conservar los muffins salados de calabacín y queso?
Puedes conservarlos durante 2 días bajo una cúpula de cristal o en un recipiente a temperatura ambiente. Si lo prefieres, también puedes congelarlos una vez fríos y recalentarlos durante 5 minutos en el horno o en una sartén.