Preparar la salsa:
Retirá la carne y colá el contenido de la olla para obtener el jugo de cocción. Recuperá las zanahorias del colado y volcalas nuevamente en la salsa. Añadí la crema de leche y cociná 3 minutos más para que espese.
Servir:
Serví el ossobuco bien caliente, bañado en su salsa, y acompañalo con arroz, polenta, puré o una buena porción de pan para mojar.
Consejos y recomendaciones
El vino: Usá un vino tinto seco y de buena calidad, ya que el sabor se concentra.
El sellado: No te saltees el paso de dorar la carne. Eso aporta sabor y ayuda a que conserve su forma.
Reposo: Si te sobra, al día siguiente el sabor mejora aún más.
Variante sin crema: Si preferís una versión más liviana, podés omitir la crema de leche y espesar la salsa con un poco de maicena disuelta en agua fría.
Este ossobuco de ternera es un plato reconfortante, sabroso y muy fácil de preparar si le dedicás tiempo. Perfecto para una comida especial o simplemente para disfrutar de un clásico que nunca falla.