Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino.
Mézclalas con la mantequilla derretida.
Coloca la mezcla en el fondo de un molde desmontable, presionando bien.
Refrigera durante 20 minutos para que se compacte.
2. Preparar el relleno:
Precalienta el horno a 160 °C.
En un bol, bate el queso crema con el azúcar hasta que esté suave.
Añade los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada adición.
Incorpora la nata, la vainilla y la harina. Mezcla hasta obtener una crema homogénea.
Vierte la mezcla sobre la base de galleta.
3. Horneado:
Hornea durante 50–60 minutos hasta que el centro esté ligeramente tembloroso.
Apaga el horno y deja la puerta entreabierta. Deja enfriar dentro durante 1 hora.
Refrigera al menos 4 horas, idealmente toda la noche.
4. Preparar el caramelo:
En una sartén, calienta el azúcar con el agua a fuego medio sin remover.
Cuando tome un color dorado, retira del fuego.
Añade la nata con cuidado y mezcla.
Incorpora la mantequilla y la pizca de sal. Mezcla hasta obtener una salsa suave.
Deja templar.
5. Montaje:
Vierte el caramelo sobre la tarta fría antes de servir.
Refrigera 15 minutos para que el caramelo se asiente.
Consejos
Usa queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos.
No batas en exceso para que la tarta no se agriete.
Puedes añadir nueces o almendras trituradas a la base para más textura.
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