Cocción: calentá una sartén grande con apenas una capa fina de aceite. Cociná las tartas a fuego medio de ambos lados hasta que estén bien doradas y crocantes.
Serví calientes: podés acompañarlas con una salsa criolla, yogur natural con limón o simplemente disfrutarlas solas.
Tips y consejos:
Si querés un toque extra de sabor, agregá un poco de queso rallado o muzzarella al relleno.
También podés reemplazar la carne por espinaca con ricota, pollo desmenuzado o verduras salteadas.
Para una versión más liviana, cociná las tartas en una sartén antiadherente sin aceite, solo rociada con spray vegetal.
Guardalas tapadas con un paño limpio si las vas a servir más tarde: se mantienen tiernas y deliciosas.
Estas tartas doradas y finas son ideales para aprovechar ingredientes simples y crear una comida completa, sabrosa y lista en pocos minutos.
¡Una receta sencilla, económica y perfecta para toda la familia!