Manzanilla: la base que calma
La manzanilla es una de las plantas más utilizadas para la relajación. Tradicionalmente se ha usado para aliviar la tensión y promover una sensación de calma general. Su sabor suave y su aroma reconfortante ayudan al cuerpo a bajar el ritmo.
Muchas personas notan que, tras beberla, la respiración se vuelve más profunda y el cuerpo empieza a soltarse poco a poco.
Valeriana: el apoyo para la mente inquieta
La valeriana se ha utilizado durante siglos para ayudar en casos de nerviosismo e insomnio. No obliga a dormir. Más bien, ayuda a que la mente deje de girar sin descanso.
Es especialmente valorada cuando el problema principal no es el cansancio físico, sino el exceso de pensamientos antes de dormir.
Lavanda: la aliada sensorial
La lavanda actúa tanto por el sabor como por el aroma. Su fragancia floral está asociada a estados de relajación. En infusión, aporta una sensación de calma emocional que prepara el terreno para el descanso.
Muchas personas describen que la lavanda les ayuda a sentirse más estables y tranquilas al final del día.
9 beneficios que muchas personas reportan con este té nocturno
Sensación de calma gradual
No llega de golpe. Se instala poco a poco mientras bebes la infusión.
Menos tensión acumulada
Hombros y cuello suelen relajarse tras unos minutos.
Respiración más lenta y profunda
El cuerpo entra en un ritmo más tranquilo.
Menos pensamientos repetitivos
La mente comienza a soltar pendientes.
Señal clara de cierre del día
El ritual le dice al cuerpo que ya puede descansar.
Inicio del sueño más sencillo
Muchas personas sienten que tardan menos en dormirse.
Sueño más continuo
Algunos notan menos despertares nocturnos.
Despertar más ligero
El descanso se siente más reparador.
Sensación de autocuidado real
No solo duermes. Te cuidas.