La salvia (Salvia officinalis) es una planta mediterránea con un aroma fresco y un sabor ligeramente picante. Su nombre proviene del latín salvare, que significa “sanar”, porque históricamente se consideraba una hierba muy valiosa.
En la tradición natural, la salvia se ha utilizado para:
Apoyar la digestión
Reducir la sensación de inflamación
Acompañar la relajación
Aromatizar alimentos y bebidas
Elaborar tónicos y enjuagues caseros
Perfumar ambientes
🍵 1. Infusión de salvia (la receta clásica de la abuela)
⭐ Ingredientes:
4–5 hojas frescas o secas de salvia
1 taza de agua
Miel o limón (opcional)