Un poco de eneldo o cebollino para decorar.
Preparación:
1. Preparar el bizcocho salado:
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Separa las claras de las yemas. En un bol, bate las yemas con el aceite de oliva, la leche, la sal y la pimienta. Incorpora poco a poco la harina y la levadura química, y mezcla hasta obtener una masa homogénea. Bate las claras a punto de nieve e incorpóralas con cuidado a la masa. Vierte la masa en una bandeja para hornear forrada con papel vegetal y extiéndela formando un rectángulo uniforme de aproximadamente 1 cm (½ pulgada) de grosor. Hornea de 10 a 12 minutos, hasta que el pastel esté ligeramente dorado, pero aún esponjoso al tacto.
Nada más sacarlo del horno, coloca el bizcocho sobre un paño de cocina húmedo y enróllalo suavemente a lo largo para darle forma. Deja que se enfríe por completo para que conserve su suavidad.
2. Preparar el relleno:
Limpia las vieiras y córtalas en trozos pequeños. Derrite una nuez de mantequilla en una sartén y dóralas rápidamente durante uno o dos minutos, el tiempo justo para que se doren ligeramente sin que se resequen. Déjalas enfriar.
Picar finamente la chalota y mezclarla en un bol con el queso crema y la nata. Añadir el zumo de limón, el eneldo, la sal y la pimienta. Cortar el salmón ahumado en trozos pequeños e incorporarlo a la mezcla. Luego, añadir las vieiras frías. Mezclar suavemente hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
3. Ensamblar el tronco:
Desenrolle con cuidado el bizcocho frío. Extienda el relleno uniformemente por toda la superficie, dejando un pequeño borde de 1 cm a los lados para evitar que se derrame al extenderlo. Vuelva a enrollar el bizcocho firmemente y envuélvalo en film transparente para que mantenga su forma. Refrigere durante al menos dos horas para que se endurezca.
4. Acabado y presentación:
Una vez que el tronco de Navidad esté completamente frío, retire la película y colóquelo en una bandeja para servir. Cúbralo completamente con finas lonchas de salmón ahumado, creando una capa similar a un glaseado salado. Alise la superficie con una espátula para un acabado limpio y uniforme. Decore con unas ramitas de eneldo o cebollino.
5. Servicio:
Sirva el tronco frío, cortado en rodajas gruesas. Puede acompañarse con una ensalada de canónigos, lechugas tiernas o un chorrito de limón.
Este sabroso tronco de Navidad es un entrante refinado y original, perfecto para comidas festivas. Combina el delicado sabor salado de las vieiras con el ahumado del salmón, todo ello envuelto en un suave bizcocho que aporta ligereza y equilibrio. La textura fundente del queso crema y la nata suaviza el resultado, mientras que el eneldo y el limón aportan un toque de frescura aromática.
El secreto del éxito reside en la cocción precisa del bizcocho, que debe permanecer flexible para que no se rompa al enrollarlo. Limpiarlo con un paño húmedo ayuda a mantener esta flexibilidad y le da la forma característica del tronco de Navidad. También es importante dejarlo enfriar para que los sabores se desarrollen y la textura mantenga su forma perfecta al cortarlo.