Por mucho que nos gustaría creer que nuestros son perfectos, la cruda verdad es que ninguno de ellos lo es.
Ahora bien, no estoy sugiriendo que la mayoría de o estén haciendo su trabajo – ni mucho menos – sino que la infancia es una curva de aprendizaje muy pronunciada, en la que prácticamente todos los participantes cometerán errores que recordarán y lamentarán.