3. Regula el estado de ánimo
Estudios han encontrado vínculos entre bajos niveles de vitamina D y síntomas de depresión, ansiedad y fatiga crónica. Este nutriente juega un papel clave en el equilibrio neuroquímico del cerebro.
4. Reduce el riesgo de enfermedades crónicas
Se ha asociado a una reducción en el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer y enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple.